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miércoles, 27 de agosto de 2014

HÉROES DEL PUEBLO



Héroes: honor, gloria y recuerdo a los que dieron su vida por la Patria
Sin su esfuerzo y sacrificio, la Nación nunca podría haber escrito su larga historia con tamaña dignidad
Se dejaron el alma y la vida por España. Sangre, sudor y lágrimas españolas derramadas durante siglos valiente y generosamente sobre las cuatro esquinas del planeta. Con su esfuerzo, su osadía y su heroísmo labraron un futuro mejor para todos nosotros, sus compatriotas y deudores. Levantaron un Nuevo Mundo, consiguieron que en España nunca se pusiera el sol, atravesaron océanos y desiertos, llevaron nuestra bandera hasta el último rincón de la Tierra, batallaron como leones heridos cuando el invasor quiso asolar nuestra Nación.
Resistieron como posesos y suicidas ante cartagineses y romanos, se las vieron tiesas durante casi ochocientos años con el Infiel, desde las alturas de Covadonga a los cármenes de Granada. Pararon al Gran Turco en Lepanto, quebraron a los luteranos en Flandes, sostuvieron el Imperio acosados por filibusteros y corsarios y en las callejuelas de Madrid se enfrentaron al mejor ejército del mundo, el de Napoleón.
Resistieron casi abandonados por los suyos en Cuba (y encima vinieron cantando), fueron los últimos de Filipinas, y en el Barranco del Lobo cuentan que hay una fuente que mana sangre de los españoles que murieron por España. Hasta hoy, que nuestros valientes han dejado su vida en Bosnia, en Irak, en el Líbano, en las terroríficas tierras de Afganistán luchando en la batalla más hermosa, la de la paz.
Esfuerzo y sacrificio

Son decenas, cientos, miles de hermanos sin los que no habríamos llegado hasta aquí, son el orgullo que hace latir nuestros corazones, son los héroes de España, patriotas en todas las latitudes, vidas entregadas por nuestra fe, por nuestra manera de vivir y entender el mundo. Sin su esfuerzo y sacrificio, desgraciadamente tantas veces olvidado, la Nación nunca podría haber escrito su historia con tamaña dignidad.
Son nombres y apellidos que necesitarían más de un periódico como éste, de la primera a la última página, para ser recordados tan grandemente como se merecen. Nobles castellanos, leoneses, navarros, aragoneses que fueron recobrando palmo a palmo, centímetro a centímetro, la tierra que nos habían arrebatado los musulmanes: el Cid, Alfonso VIII, Guzmán el Bueno, el Gran Capitán. Soldados y poetas como Garcilaso de la Vega y Francisco de Aldana, héroes inmortales de los Tercios, como sus bravísimos capitanes Juan de Austria y el Duque de Alba. Genios y soldados como Cervantes, perdiendo la mano, que afortunadamente no era la mano de escribir, en aquel Lepanto en que tembló el mundo y los nuestros consiguieron frente a los otomanos que el Mare aún fuera Nostrum.
mujeres de una pieza, con las costuras tan bien apretadas como esa coruñesa llamada María Pita, que le dio en los morros al mismísimo pirata Drake, capitán de la entonces siempre pérfida Albión. Son los que en aquella América colosal y gigantesca descubierta por Colón, aquella tierra concebida por encima de toda medida humana, supieron colonizarla con el metro del esfuerzo, de la osadía y del valor: Hernán Cortés, Pizarro, Valdivia, Ponce de León, Alvarado, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, cientos de frailes y miles de soldados, y tantas mujeres que les siguieron, españoles de pura raza que se dejaron la piel levantando un Nuevo Mundo a miles de kilómetros de su terruño. Son también aquellos que defendieron un Imperio con los bolsillos vacíos, sin un maldito maravedí, que aquellos Tercios iban sobrados de heroísmo pero siempre huérfanos de oro. Su riqueza era el honor, nuestra bandera, y en tales industrías sí que fueron ricos como pocos.
Allende los mares
Llenaron de gloria la Mar Océana con sus galeones que defendían con tanto denuedo como lo que eran aquellos navíos, milímetros ultramarinos de su patria chica. Españoles como Blas de Lezo, que puso en fuga a los ingleses a las puertas de Cartagena de Indias, como Bernardo de Gálvez, que lo hizo en Pensacola. 

Héroes del pueblo levantados en armas contra los mamelucos del Ejército napoleónico en las callejuelas madrileñas, tan castizos como heroicos, solo armados con tijeras de modistilla o un cuchillo jamonero, y también echados al monte como patriótica y legendaria guerrilla que no dejaban en paz ni una sola hora del día o de la noche a los franceses, al tiempo que otros españoles, los del pensamiento, la razón y la palabra redactaban en Cádiz La Pepa, al socaire de la artillería franchute.
No podemos recordar todos los nombres porque nos los roba la ingrata memoria, pero ahí quedan: Manuela Malasaña, Daoíz, Verlarde, Ruiz, Agustina de Aragón, Espoz y Mina, El Empecinado, el Tambor del Bruch, los héroes de Zaragoza, de Gerona... y los que hasta el último momento y la última gota de sangre defendieron a España bajo nuestras penúltimas banderas: Eloy Gonzalo, héroe dinamitero de Cascorro, los valientes y últimos de Filipinas en El Sitio de Baler, los inmortales jinetes del Regimiento Alcántara en Annual, maestros en el valor y el honor de los que hoy defienden con orgullo nuestro nombre en Bosnia, en el Líbano, en Afganistán... jugándose el pellejo por defender la paz.
Todos ellos duermen como ángeles y héroes en nuestros corazones, en nuestras almas. Bebamos de su hermoso y generoso recuerdo en estos momentos difíciles. Con arrestos y fe salieron adelante frente a los más terribles enemigos. Su ejemplo sigue entre nosotros y solo si les olvidamos habrán muerto para siempre.
Fuente abc                        Manuel de la Fuente
"No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe." Platón

martes, 26 de agosto de 2014

CAMBIAR EL RUMBO



El declive de Occidente
Durante los últimos años estamos asistiendo a determinadas dinámicas que reflejan, por un lado, un paulatino declive político, económico, y militar de los Estados Unidos, y, por otro, la incapacidad de Europa de despegarse definitivamente del país norteamericano, y ofrecer una voz propia. Lo sucedido en Irak, Afganistán, Libia, Siria, y ahora Ucrania constituyen un reflejo de esta decadencia. Se financia a grupos insurgentes por intereses geoestratégicos, y es tal la que se monta que la resolución final del conflicto acaba siendo explosiva, descontrolada, siendo la población autóctona la que acaba pagando los platos rotos.
Es necesario promover una reordenación de la gobernanza mundial sino queremos que el caos, el desorden, la guerra y la pobreza acabe devorándonos a todos
Las noticias recientes sobre Irak, Siria Ucrania son paradigmáticas. Los mismos que se echan las manos a la cabeza por el extremismo islamista de ISIS, grupo fundamentalista que está asesinando indiscriminadamente a miles de cristianos, deberían saber que fueron financiados generosamente por los Estados Unidos y algún que otro país europeo. Otro ejemplo es la crisis de Ucrania y las sanciones a Rusia. Como una partida de ajedrez, Rusia aguardó pacientemente y cuando las cancillerías europeas se daban por satisfechas, anunció sus sanciones, simbólicas pero tremendamente efectivas. Los BRICs, la pujante Asia -donde Estados Unidos ya no ejerce influencia alguna-, Latinoamérica, y eldespertar de África suponen una multipolaridad, complejidad y riqueza cada vez mayor donde las soluciones cooperativas aportarían sin duda un incremento del bienestar global.
Crisis política y económica de los Estados Unidos
Estados Unidos hace décadas que dejó de ser el adalid de la libertad y de la democracia, transformándose en un "Totalitarismo Invertido" donde la antidemocracia, y el dominio de la élite constituyen los elementos básicos. Los presentes acontecimientos de Ferguson, en Missouri, así lo atestiguan. Se trata de una sociedad donde las desigualdades alcanzan niveles insoportables, donde las élites se empeña en reconstituir el sistema existente con el objetivo de favorecer de manera permanente a la clase dominante, los más ricos, los intereses corporativos, mientras que dejan a los ciudadanos más pobres con una sensación de impotencia y desesperación política.
Este esquema es fomentado por unos medios de comunicación cada vez más concentrados y aduladores; por una máquina de propaganda institucionalizada a través de grupos de reflexión y fundaciones conservadoras generosamente financiadas; por la cooperación cada vez más estrecha entre la policía y los organismos nacionales encargados de hacer cumplir la ley, dirigido a la identificación disidentes internos o extranjeros sospechosos. 
La represión cada día es mayor.
Sin embargo, la crisis estadounidense es más profunda, y es por encima de todo económica. Siguiendo los trabajos de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff "This Time Is Different: Eight Centuries of Financial Folly" y “Financial and Sovereign Debt Crises: Some Lessons Learned and Those Forgotten”, publicados en 2008 y 2013 respectivamente, los imperios acaban siendo devorados finalmente por sus deudas, y Estados Unidos está en ello. Los niveles máximos de deuda, las desigualdades extremas, y la sobrevaloración de los distintos activos financieros, implicarán quiebras al estilo de los años 30 en gran parte del mundo occidental.
Europa en un mundo multipolar
Europa debe buscar una voz propia, contribuir a la búsqueda de soluciones cooperativas. Los europeos, a partir de nuestro proyecto común, con todas sus contradicciones y profundas diferencias, tenemos mucho que aportar sobre cómo, desde un punto de vista práctico, podemos solucionar conflictos de intereses integrando la heterogeneidad.
Como siempre hemos defendido desde estas líneas, Europa, junto a los países BRICS, debería haber impulsado el proceso de creaciónde una nueva divisa de reserva mundial y un nuevo sistema monetario y financiero. Era una prioridad estratégica. Sin ella, nada significativo y sostenible puede hacerse ya que toda medida que se implemente se encuentra pervertida por un patrón, el del dólar, devenido frágil, elástico e imprevisible. Por lo tanto, Europa debe rechazar sin paliativos la propuesta del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Se trata de una huida hacia adelante, con la intención última de crear una nueva divisa internacional, el eurodólar, imposible ya de materializar.
Como segunda prioridad Europa debería haber promovido el control público parcial o completo de los principales establecimientos financieros mundiales. Y finalmente, junto a los BRICS, debería haber lanzado un vasto programa decenal de infraestructuras públicas a escala mundial. Por “infraestructuras” nos referimos a un conjunto de servicios públicos como la educación, el acceso a la asistencia médica y a los servicios esenciales (agua, electricidad, telecomunicación), así como programas científicos emblemáticos (medicina, espacial, energía).
Todo ello garantizaría de manera eficaz y sostenible el crecimiento mundial utilizando mejor los desequilibrios actuales en materia de recursos financieros: los países que gozan de excedentes considerables encuentran de esta forma un medio útil y seguro para reciclarlos. Sin embargo, Europa parece decidida definitivamente a auto-inmolarse de la mano de los Estados Unidos.
Fuente                                           Juan Laborda

lunes, 25 de agosto de 2014

LAS CLASES MEDIAS



El mito de las clases medias

Tras tener que irme de España en el año 1962 por razones políticas, he vivido en muchos países (Suecia, Reino Unido y EEUU), habiendo trabajado en este último durante casi 50 años. Volví a España tan pronto pude trabajar de nuevo en el mundo académico español, al cual pertenezco. En EEUU, un país de inmigrantes, participé activamente en la vida académica y política de aquel país.
Esta nota introductoria es para indicar que conozco bien EEUU y sus instituciones y cultura política, configuradas en gran medida por lo que las clases populares de aquel país llaman la Corporate Class, la clase constituida por los propietarios y gestores de las grandes corporaciones financieras, industriales y de servicios, que se llamaba antes clase capitalista y que ahora se conoce como “el 1%”, remarcando con ello el carácter tan minoritario que representa el grupo de personas que dominan la vida financiera y económica del país, y que gozan de una desorbitada influencia en los mayores medios de información y persuasión.
Como resultado de esta gran influencia, sin parangón en las sociedades democráticas a los dos lados del Atlántico Norte, la narrativa dominante en aquel país excluye cualquier análisis y terminología que implique la existencia de clases sociales y el conflicto entre ellas. En lugar de ello, el discurso oficial es que la mayoría de la población pertenece a las clases medias, agrupando bajo esta denominación un enorme y amplio abanico de distintos estamentos sociales, con ingresos que van desde los 18.000 a los 120.000 dólares al año. En lugar de hablar de burguesía, pequeña burguesía, clases medias y clase trabajadora, se habla y promueve la tipología de la estructura social dividida entre ricos, clases medias y pobres. Puesto que la mayoría de la población no es ni se siente ni rica ni pobre, la población se define como clase media. En este escenario, las clases sociales y la lucha de clases desaparecen. Y los defensores de esta tipología, que sitúa a la mayoría de la población en la clase media, aportan encuestas que muestran cómo la mayoría de la población estadounidense se considera de esa clase. Lo que tales defensores ocultan o desconocen es que las encuestas que muestran dichos resultados están sesgadas en extremo, pues resultan de preguntarle a la población si pertenece a la clase alta, a la clase media o a la clase baja. Ante esta terminología, es lógico y predecible que la mayoría escoja la categoría de clase media.
Pero un estudio objetivo de la estructura social muestra que la estructura social de EEUU es semejante a la que existe en la mayoría de los países de la UE-15, con casi idénticas categorías de clase social. En realidad, y objetivamente, hay más personas en EEUU que pertenecen a la clase trabajadora que a las clases medias (ver Erik Olin Wright, Classes, Verso Books). Y, por cierto, también hay más personas que se sienten más de clase trabajadora que de clase media. En realidad, cuando a la población estadounidense se le pregunta si pertenece a la clase alta, a las clases medias o a la clase trabajadora, hay más estadounidenses que se definen como clase trabajadora que como clase media.
La americanización de la cultura política europea
Lo que estamos viendo hoy, resultado del enorme dominio de las derechas europeas en la vida política de Europa, es la americanización de la cultura política europea, con la utilización de la narrativa estadounidense en el discurso político europeo. Y uno de los claros ejemplos es precisamente la desaparición del discurso de clase, incluyendo la sustitución del término clase trabajadora por el término clases medias. Así, vemos dirigentes de partidos incluso de izquierdas, como el nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, presentando a estos partidos como los defensores de las clases medias, tal y como hacen los dirigentes del Partido Demócrata de EEUU. Mientras, la abstención en los procesos electorales entre la clase trabajadora, tanto en EEUU como en España, está alcanzando niveles nunca vistos antes.
Son dirigentes de clase media que olvidan a la clase trabajadora
Pero el problema va más allá de la terminología, pues muchos de los equipos dirigentes de estos partidos que se definen de izquierdas proceden, ellos mismos, de las clases medias (de renta media-alta), y no de la clase trabajadora a la cual pertenece la mayoría de la ciudadanía. Varios estudios han mostrado la posición social de la mayoría de los dirigentes de la socialdemocracia europea, mostrando un sesgo (incluso más acentuado en el sur de Europa) muy marcado hacia personas que han cursado estudios superiores. Esta composición refuerza la visión que tales dirigentes tienen de la sociedad que los rodea, transmitiendo una visión de clases medias. Y ahí está uno de los problemas que tiene hoy la democracia en esos países: su escasa representatividad, que se refleja en la gran distancia social entre los representantes y los representados.
Pero tal visión de clases medias ha llegado al extremo de que consideran el Estado de bienestar como un producto de las presiones de las clases medias, tal como señalaba el nuevo secretario general del PSOE en una entrevista reciente en El País. Es sorprendente que un dirigente de izquierdas no sepa que fue la clase trabajadora la que jugó un papel primordial en ejercer la presión para que tal Estado se estableciera. Y los datos están ahí para que el Sr. Sánchez los vea. En los países donde la clase trabajadora es más fuerte (y donde hay más población que se define como clase trabajadora), como los países escandinavos, hay unos Estados de bienestar más desarrollados. En cambio, es en los países donde la clase trabajadora es más débil (como en el sur de Europa) donde los Estados de bienestar están menos desarrollados. Y en España, uno de los países de la UE-15 que tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos, los dirigentes de izquierdas olvidan citar a la clase trabajadora, creyendo que han sido sustituidas por sus clases medias. Y a esto lo llaman “modernizarse”.
El gran éxito de la socialdemocracia en Europa fue establecer una alianza amplia de clases, lo cual consiguió, desarrollando políticas públicas que beneficiaban a la clase media —además de la clase trabajadora—, universalizando los derechos sociales y laborales. Esta alianza no significó, sin embargo, la sustitución de una clase por otra, sino el encontrar intereses comunes que beneficiaban a ambas. Creerse que la clase trabajadora ha desaparecido, o que se ha transformado en clase media, es un error científico y político enorme. En realidad, lo que estamos viendo hoy es lo que en su día se llamó la proletarización de las clases medias. Hoy, la clase trabajadora se está ampliando, creándose un enorme potencial para movilizar a las clases populares frente a los establishments políticos, financieros y económicos del país.
Fuente                              Vicenç Navarro

domingo, 24 de agosto de 2014

REPUBLICANOS EN EL GULAG


De la Guerra civil española al infierno blanco del Gulag
Un capítulo de la historia del exilio español se escribió en la Unión Soviética. El apoyo al bando republicano despertó la confianza de los simpatizantes comunistas que escogieron este Estado como un destino seguro. A otros el desenlace del conflicto bélico los sorprendió en territorio soviético. Para unos y otros la disensión o el intento de volver a España fueron motivo de deportación a los campos siberianos. El libro de la profesora e investigadora Luiza Iordache, “En el Gulag: españoles republicanos en los campos de concentración de Stalin”, ahonda en estas vidas que se vieron atrapadas entre dos fuegos.
Con quince años, Perico Cepeda desembarcó en la Unión Soviética. Era un “niño de la guerra”, como su hermano. Sus padres creyeron que en el Este estarían a salvo, lejos de la España en guerra. La realidad fue otra muy distinta. Cepeda fue trasladado a orfanatos de Samarcanda y Tiflis, para luego trabajar como lubricador de maquinaria textil en su afán por huir de la miseria. Más tarde, viendo que no se le concedía el permiso de salida a España -para los comisarios políticos un verdadero comunista no solicita irse del “paraíso estalinista”- buscó una escapatoria desesperada. Junto con otro español, Cepeda intentó pasar la frontera dentro de un baúl diplomático argentino. El plan fracasó en el aeropuerto y los implicados fueron condenados a trabajos forzados.
Este es uno de los casos que pueblan el documentado trabajo de investigación de Luiza Iordache sobre los exiliados caídos en desgracia durante su estancia en la Unión Soviética: pilotos que seguían su instrucción en la escuela aérea de Kirovabad, marinos atracados en Odesa, Múrmansk y Teodosia, “niños de la guerra” o maestros que los acompañaron.
¿Puede considerarse este ensayo una de las investigaciones más exhaustivas sobre el exilio republicano español en la Unión Soviética?
Es un tema de estudio relativamente joven en el mundo académico. El punto de partida han sido las investigaciones sobre los “niños de Rusia” dirigidas por Alicia Alted y Encarna Nicolás, así como las tesis doctorales de Susana Castillo, María Magdalena Garrido y la propia Encarna Nicolás.
Luego, los estudios sobre el Partido Comunista español o la participación republicana en la Gran Guerra Patria abrieron nuevos horizontes que han contribuido en la recuperación de la memoria de aquel exilio y de sus distintas facetas.
¿Su procedencia le ha ayudado a aproximarse con más objetividad a este tema?
Tener la doble nacionalidad rumana y española, estar en la frontera entre dos mundos con sus respectivos pasados, me ha permitido, de alguna manera, alcanzar la objetividad a la que obliga el rigor académico. La memoria de las víctimas de cualquier dictadura, sea ésta rumana, estalinista o franquista debe ser rescatada.
Y esta recuperación no obedece a mitos o historias oficiales. Por ello, estudios de este tipo no deben ser utilizados para justificar mitos como el de “Rusia es culpable” o como un ataque a la Unión Soviética, el PCE o el PCUS, o a cualquier otro actor político.
Ha dividido a las víctimas por grupos a la hora de trazar itinerarios. ¿Fue muy diferente la suerte de cada uno de ellos?
Toda persona que conoció el Gulag pasó por una experiencia de sufrimiento, penuria y enfermedad. El colectivo más importante de españoles presos fue el de los marinos, después el de los pilotos, seguido por el de los exiliados políticos y algunos maestros de los “niños de la guerra”.
Otro tema sensible son doscientos de estos niños que, según el Archivo Histórico del PCE, fueron encarcelados o internados por hurto, cuando se trataba de actos de pura supervivencia porque el hambre hacía estragos.
El esfuerzo se ha traducido en la posibilidad de redactar una lista de los españoles que pasaron por el Gulag.
La primera la publiqué en 2009. Considero que la actual tampoco es completa. Para que lo fuera sería necesario consultar documentación todavía clasificada de la antigua Unión Soviética en archivos rusos elaborada por el PCUS, la Alianza de la Cruz Roja y Media Luna Roja soviéticas o el NKVD y el Narkomindel. Su hermetismo imposibilita profundizar en la cuestión.
Pero, aun así, el esfuerzo de muchos años se ha visto recompensado con la recuperación de estos nombres y apellidos de víctimas y el agradecimiento por parte de las familias cuando les facilitaba documentos o cartas olvidadas en algún archivo.
Para estas personas los “salvadores” se convirtieron en “verdugos”.
La Unión Soviética fue uno de los pocos países que acogieron a exiliados republicanos. El hecho de que un país “amigo” castigara a algunos centenares de españoles puede resultar sorprendente, pero se debió a la naturaleza del propio sistema estalinista, basado en el miedo y el terror, y a las circunstancias políticas de la época.
Una vez finalizada la Guerra Civil y tomada conciencia de la realidad soviética, algunos grupos de españoles formados por marinos, pilotos y maestros pidieron volver a España. A los españoles detenidos en las redadas de la década de 1940 se les acusó de haber intentado salir de la Unión Soviética. Otros por discrepar con la línea política del Kremlin y las posiciones dogmáticas del PCE, o por cualquier comentario considerado ofensivo.
¿Se hizo alguna distinción con estos presos por su procedencia?
El Gulag fue igual para todos. Sufrieron y malvivieron en igualdad de condiciones. La represión estalinista no hacía distinciones. Los extranjeros, sin importar lo que hubieran hecho o no, eran sospechosos de espionaje, candidatos perfectos para el arresto y el internamiento. Así, en el Gulag volvieron a encontrarse las dos Españas, prisioneros de la División Azul con marinos y pilotos republicanos. A partir de 1948 convivieron en distintos campos occidentales de la URSS unidos por un único fin: sobrevivir a aquel “mil veces maldito infierno” y regresar a España.   
¿Cuándo se produjo la primera repatriación?
Fue en verano de 1939 y se trató de un hecho excepcional porque las autoridades franquistas se encontraron con un hecho consumado: 129 marinos congregados en Estambul. No les quedó más remedio que repatriarlos.
Entre 1940 y 1941, unos 80 pilotos, marinos y maestros se beneficiaron del permiso soviético de salida. Pero en este caso sus expedientes pasaron por el tamiz de la DGS (Dirección General de Seguridad), y hasta junio de 1941 solo diez españoles pudieron volver en expediciones individuales.   
¿Qué hubiera pasado sin la presión internacional?
Entre 1945 y 1954 distintos organismos realizaron gestiones para la repatriación de los presos españoles en el Gulag, pero no tuvieron un desenlace positivo porque la Unión Soviética contestó con el silencio. Todos los gobiernos que tenían ciudadanos presos se encontraron con el mismo obstáculo. El giro se produjo tras la muerte de Stalin en 1953, cuando las amnistías promulgadas abrieron las puertas de los campos penitenciarios. Muchos presos recuperaron la libertad, entre ellos, prisioneros de la División Azul, maestros, exiliados, etc. que regresaron a España en las expediciones organizadas en 1954 y entre 1956 y 1959.
¿Ha podido rescatar muchos testimonios orales?
No he podido recabar un gran número de ellos por distintas razones. La mayor parte de los supervivientes han fallecido y parte de los que todavía viven no han querido relatar su experiencia.
Otros testigos de la época se mostraron reacios a hablar de la represión estalinista, más allá de su propia vivencia y el tributo de gratitud que se granjeó la Unión Soviética con su política de acogida de exiliados. Sus descendientes, en muchos casos, poco sabían de ese pasado. Por eso, me concentré en la recopilación de material documental -correspondencia, manuscritos, diarios, autobiografías, fotografías- que pudieran tener las familias y en la investigación en archivos españoles y extranjeros. La información solía ser incompleta y sesgada.
Hace un guiño a obras literarias como Vida y destino.¿De qué manera le ha ayudado la literatura?
La novela de Vasili Grossman, así como Archipiélago GulagRelatos de Kolimá o El Vértigo me han permitido aproximarme a esa realidad. Todas suponen un proceso de aprendizaje y en ellas he podido encontrar las claves para comprender los mecanismos de funcionamiento de aquel sistema represivo, la destrucción lenta y sistemática del ser humano.
Fuente                                   Marta Rebón

sábado, 23 de agosto de 2014

GENERACIÓN SIN HONOR




Formo parte de una generación española cobarde y fracasada (DS)

Hasta no hace mucho me sentía miembro orgulloso de una generación notable de españoles, la generación que enterró a Franco y trajo la democracia

Hoy, tras sacudirme el engaño y asumir la verdad, me siento parte de una de las generaciones de españoles mas cobardes y fracasadas de la Historia de este país, la que nunca enterró de verdad el Franquismo y la que sustituyó aquel sistema por otra dictadura, quizás mucho peor, una dictadura de partidos políticos y de políticastros sin controles, sin apego alguno a la democracia, a la verdad y a la decencia, constructores con nocturnidad y traición de un país sin Justicia, sin decencia y sin ciudadanos. 

Millones de españoles, al descubrir la pocilga de país que tenemos, hemos pasado del orgullo a la vergüenza y de sentirnos héroes a considerarnos villanos cobardes y gente sin honor. Nuestro pecado ha sido permitir que lo peor de la sociedad acceda al poder

Pido perdón a mis hijos y nietos por dejarles un país basurero, plagado de corruptos, indeseables y malvados, atrincherados en el Estado, del que se han apropiado y del que han expulsado a los ciudadanos y a toda la gente decente. 

Durante décadas hemos vivido engañados, creyendo que habíamos sido un ejemplo a imitar por el mundo, cuando en realidad hemos sido víctimas de un inmenso engaño de alcance mundial

España no construyó una democracia para suceder al Franquismo, sino otra dictadura, ahora de politicastros miserables y corruptos, en lugar de militares y caciques. Creíamos que habíamos sido héroes y que teníamos el mérito de haber construido un país decente, digno de ser legado en herencia a nuestros hijos y nietos, pero en realidad hemos permitido, con nuestra inmensa cobardía y dejadez, que los políticos construyan una enorme y apestosa pocilga, donde los ciudadanos han sido expulsados de la política y el Estado ha sido convertido en un refugio de rufianes, de corruptos y de enchufados y aprovechados sin altura moral ni apego alguno a la democracia y a la decencia. 

Hemos pasado de sentirnos orgullosos a sentirnos aplastados en unos pocos años, los que nos han permitido conocer todo el alcance de la iniquidad del poder español, de la corrupción que infecta el Estado y sus instituciones, de la injusticia reinante, de la desigualdad y de la suciedad inmensa que ha convertido el Estado en un peligroso y enloquecido bastardo en poder de tribus, mafias y partidos políticos degradados. 

De ser considerado un ejemplo mundial de transición pacífica a la democracia, España es considerada hoy uno de los países mas corruptos y degradados del planeta. Y los españoles, que nos sentíamos héroes orgullosos de nuestra obra, hoy nos sentimos humillados y avergonzados por haber sido tan cobardes e irresponsables que hemos permitido que los peores ocupen el poder, que los mas miserables y corruptos infecten la nación y la pongan en peligro de muerte. 

Nos guste o no, España es hoy un inmenso vertedero opaco y oscuro donde el Estado, manejado por políticos sin alma y con la complicidad de jueces, periodistas y élites acostumbradas a ordeñar el erario en beneficio propio, se ha convertido en un obstáculo para el progreso y en el peor enemigo de la ciudadanía. Escándalos y dramas como el robo masivo de la familia Pujol, descubierto por la Hacienda pública con 34 años de retraso y porque lo ha leído en la prensa, y muchos otros que constituyen atentados directos contra la decencia de una nación demuestran que el poder en España es una especie de cueva donde viven a cuerpo de rey los poderosos y sus aliados, separados por una cortina de hierro de una sociedad esquilmada, estafada y maltratada, sin justicia, acribillada con impuestos abusivos, indefensa y en manos de gente que ni siquiera merece respeto. 

¿Que es duro el análisis? ¿Que es exagerado el diagnóstico


Miren el lugar que ocupa España en el los rankins internacionales de la suciedad y el crimen y verán que país hemos construido los falsos demócratas españoles, un país que ocupa los primeros puestos en tráfico y consumo de drogas, blanqueo de dinero, trato benévolo a las mafias, delincuentes y a su dinero sucio, procedente del crimen, alcoholismo, turismo sexual degradante, violencia de género, desigualdad entre ricos y podres, Justicia inoperante, trata de blancas, desempleo, avance de la pobreza, despilfarro público, endeudamiento público descontrolado, desprecio y odio de los ciudadanos a sus dirigentes, deterioro de la democracia, hundimiento de los valores, baja calidad de la enseñanza, fracaso escolar, desprotección de los débiles, impunidad de los políticos, estafas y abusos del sistema bancario, fracaso en los controles, prostitución de la prensa, manipulación de la información, engaños del poder. marginación del ciudadano, deterioro de la democracia y mil dramas y suciedades mas, todas ellas nacidas en las entrañas del poder y expandidas como metástasis mortales a una ciudadanía que hace apenas tres décadas dormia en sus hogares con las puertas abiertas y devolvía al tendero una peseta cuando se la daban de mas. 

Somos miembros de generaciones asquerosamente cobardes no solo porque hemos permitido que conviertan el país y la democracia en un estercolero, sino porque ni siquiera somos capaces de castigar a nuestros malos dirigentes, que se equivocan con frecuencia insoportable y muchos de los cuales se enriquecen sin poder explicarlo, roban abusan del poder y disfrutan de privilegios que no merecen ni por sus méritos ni por su catadura moral y política. 

No somos miembros, como creíamos, de aquellas generaciones que trajeron la democracia, sino de las que se dejaron pisar el cuello y fueron tan imbéciles y cobardes que ni siquiera sabían que les estaban engañando y convirtiendo el país en un basurero injusto e inhabitable. Hemos soportado lo que pocos pueblos civilizados habrían podido soportar y nuestros políticos han hecho canalladas desde el poder que les habrían llevado mil veces a la dimisión y al oprobio en cualquier país civilizado del planeta. 

Hemos permitido que sequeen las cajas de ahorros y que los canallas se apoderen, sin pagar por ello, de cientos de miles de millones de euros; hemos permitido que cientos de miles de ahorradores hayan sido esquilmados y robados, con permiso del Estado, con unas participaciones preferentes que la banca utilizó para recapitalizarse y ahorrar dinero al Estado arruinado; hemos permitido que los políticos peores y mas fracasados de Occidente se conviertan en impunes, se repartan el dinero, se financien con el dinero de los impuestos y se protejan con privilegios y aforamientos masivos, nada menos que 10.000 aforados, mas de los que tiene todo el resto de Europa junto. 

Pero hemos permitido mucho mas: hundimiento de los valores, uso perverso del dinero público, leyes inicuas, domesticación de los jueces, compra masiva de periodistas, contratos del Estado otorgados a dedo, oposiciones trucadas, subvenciones vinculadas a comisiones, EREs mafiosos, robo del dinero para la formación, redes clientelares que dan asco, nepotismo, amiguismo y un Estado hipertrofiado, preñado de enchufados, con mas políticos colocados que Alemania, Francia e Inglaterra juntos, casi imposible de mantener. Hemos permitido que nos arrasen la economía, que cientos de miles de empresas cierren por culpa de impuestos abusivos, burocracia absurda y deudas de las administraciones, que ni siquiera han sido ejemplares a la hora de pagar. 


Millones de puestos de trabajo se han perdido por culpa de los políticos, que no dicen nunca que la corrupción es el mayor cáncer de España. Y, sobre todo, hemos sido tan imbéciles que hemos permitido que los políticos hablen de democracia cuando son ellos los que la han asesinado, hasta el punto de que hoy no se respeta en España ni una sola de las reglas básicas de ese sistema, prostituido hasta el extremo de haberlo convertido en la mas sucia oligocracia de partidos y de políticos profesionales y eternos. 

Fuente                                                      D.S
votoenblanco

viernes, 22 de agosto de 2014

LA BANDERA DEL CALIFATO



¿Qué hay detrás del Estado Islámico en Irak?

Lo que se está viviendo en Oriente Medio es la explosión de muchos factores, la convergencia de muchas situaciones que ha dejado un terreno propicio para la implantación del fundamentalismo. Para el Dr. Farid el Jasen (politólogo libanés), “el fundamentalismo islámico es como el comunismo y el nazismo, ideologías llevadas a extremos que, después de causar mucho daño, caen por su propio peso, y eso es lo que va a ocurrir con estos movimientos: dejan a su paso muertos de cuerpo y de espíritu”.

Analizando la situación en retrospectiva, vemos que en 2003 se produce “un debilitamiento del Estado en Irak, y las corrientes islámicas radicales aprovechan esta coyuntura”. Durante diez largos años hemos sido testigos de continuos ataques a lo largo del país, que han obligado a miles de personas, en su mayoría cristianos, a huir hacia los países colindantes con la intención de inmigrar a Canadá, Estados Unidos, Europa o Australia.
Daech se ha impuesto como el movimiento yihadista más violento

Una segunda generación de radicales

Ayer Al-Qaeda, hoy Yabat al Nosra o Daech, son los nombres de las corrientes fundamentalistas con más poder en la actualidad en Oriente Medio. En concreto Daech, quién lleva a cabo la implantación del Estado Islámico en Irak, “está formado por una segunda generación de radicales, más violentos, y de confesión sunita”.

Existen diversas ramas de radicales islámicos, pero ninguna tan violenta como Daech, que, entre otras atrocidades, no duda en degollar, flagelar e imponer mediante una reciente fatua (precepto) la mutilación femenina (a sus propias mujeres). Todo el que no predica un islam como ellos lo interpretan se hace acreedor de la pena de muerte y esto comprende directamente a cristianos, chiítas y algunas minorías.

En su reciente artículo publicado por el periódico Asaafir, el Dr. El Jasen hace referencia a que “el Califato en Irak bajo la bandera de Daech declara la guerra a Occidente y Oriente, y a todo lo que sea ajeno a su particular interpretación del Islam. Es un Califato que no conoce límites, en un principio ocupó la ciudad de Mosul, y sigue avanzando hacia las ciudades vecinas”. Al mismo tiempo tiene tropas en Siria luchando contra Asad y contra los rebeldes sirios y la primera semana de agosto atacó la frontera libanesa, cobrándose la vida de una quincena de soldados.

El ejército del Estado Islámico

La rapidez y eficacia de Daech para moverse y conquistar ciudades se debe a diversas causas. En primer lugar, el radicalismo islámico ya estaba instalado bajo el nombre de diferentes grupos como Yabat al Nosra en Siria, criminales de los cuales muchos se aliaron a Daech.

En segundo lugar, el sentido de pertenencia a un clan (miles de personas bajo el mismo apellido, fenómeno corriente en todos los países árabes) en este caso la familia Daech, que en unión con otros clanes hacen un llamamiento a la guerra convocando a todos sus miembros. Como consecuencia, miles de personas se transforman en un poderoso ejército. Según A. Samrani en el periódico L’Orient-Le jour, el Estado Islámico contaría con 10.000 combatientes en Irak y 7.000 en Siria. A ellos se unen musulmanes extremistas de diferentes países que comparten la misma forma de ver el islam. Recordemos la reciente denuncia de la Ministra de Asuntos Exteriores de Australia, que ha advertido de la presencia de alrededor de 150 personas de su país luchando del lado del Estado Islámico en Irak y Siria.

El Estado Islámico en Irak envía también combatientes al norte de Siria y a la frontera libanesa.

Otra de las causas de la irrupción del Estado Islámico en Irak es la falta de un gobierno en el que todos los grupos se sientan representados. “Desde la caída de Sadam Husein, no ha habido gobierno que tomara en cuenta a la población sunita. Maliki, chiíta, ha gobernado favoreciendo a las personas de su religión”, comentó el Jasen. Los sunitas radicales han respondido con protestas violentas, con los atentados con coches-bomba, secuestros para extorsionar, disparos en iglesias y otras atrocidades teniendo como objetivo a chiítas y cristianos.

Los cristianos han sido el sector de la población más afectado por secuestros y extorsiones. Como muchísimos cristianos han emigrado a países occidentales, son vistos como fuentes de financiación, ya que secuestrando a un miembro de la familia en Irak, se puede pedir un rescate al exterior. En muchos casos las sumas han sido completamente imposibles de alcanzar y los secuestros terminaron en asesinatos, lo que ha empujado a las familias a huir de Irak por miedo a revivir esa situación.

Esta mezcla de factores ha propiciado la instalación del Estado Islámico sin un verdadero poder que pueda hacerle frente.El gobierno de Irak no ha podido impedir esta situación, por que “es un gobierno dividido y muy débil”, comenta el Jasen. “Y, desde la proclamación del Estado Islámico, ha sido la autoridad religiosa chiíta la que ha convocado a su pueblo a levantarse contra los radicales sunitas”.

Bajo la bandera del Califato

En palabras del Dr. El Jasen, este nuevo Estado “busca instalarse en el poder (que favorezca a los sunitas) utilizando como pretexto la religión”.
¿Cuáles son los objetivos del Califato? “El Estado Islámico pretende reunir a los musulmanes de todo el mundo bajo la bandera de este nuevo Califato. En un primer momento pretendieron que los kurdos sunitas se unieran a ellos con la intención de luchar contra Maliki por una independencia kurda. Pero los kurdos se han mostrado unidos entre sí privilegiando la raza kurda y la posibilidad de independizarse juntos incluyendo a los de distintas confesiones”, concluye el Jasen.

El objetivo del Califato es la implantación del Islam interpretado en términos radicales y su rápida extensión sin límites de fronteras nacionales

“El Califato proclamado por el Imán Ibrahim (también conocido bajo el nombre de Abou Bakr Al Baghdadi) convoca a los países de Medio Oriente a unirse a este nuevo estado. Esta tarea no le será tan fácil ya que cuenta con la importante oposición de su vecino chiíta, Irán, quién no permitirá la invasión de sus tierras. Tampoco lo consentiría Turquía ni el Líbano, que haciendo frente a sus millones de refugiados (sirios, iraquíes, palestinos), no dará el brazo a torcer con la ayuda de la comunidad internacional”.

El proclamado califa Abou Bakr Al Baghdadi o Ibrahim al-Badri al-Samaraï, nació en 1971 en Samarra. Estudia en la Universidad Islámica de Bagdad y pronto se convierte en predicador salafista y profesor de la ley islámica. Después de la invasión de EE.UU. se enrola en las tropas de Al Qaeda en su país. Es arrestado por los americanos y pasa cuatro años en prisión. Después de su liberación, se le atribuye el ataque a la catedral de Bagdad.

Sobre el comportamiento de Arabia Saudita, cuna del islam suní, el Jasen dice que este país “ha financiado diversos grupos islámicos fundamentalistas desde sus inicios, incluyendo el Daech en Irak, pero parece que ha dejado de hacerlo actualmente”. En diciembre de 2013, envió 3 millones de dólares al Líbano para fortalecer su ejército, y hoy está siendo utilizado para defender las fronteras de los ataques de Daech y Yabet al Nosra.

Fuente                            Julia Mendoza